La oración

De Pierre Narváez

Hace meses comencé a utilizar el péndulo, me metí en la práctica de la Radiestesia. Vi videos, consulté varias páginas web, leí varios documentos en PDF, compré un libro de está técnica. Me sorprendí de lo fácil que es, de las respuesta que se logran  obtener y del poder de la mente, con sólo observar el objeto que pende de la cadena y pensar en la dirección que se desee que éste vaya a tomar lo hace.

 ¿Qué tiene que ver la radiestesia con la oración?  Bueno, las primeras veces todo iba bien, pero al tiempo comencé a sentírme pesado, aturdido, confundido, me molestaba sin razón alguna, estaba muy incomodo y mis pensamientos me atormentaban. Duré varias semanas en esa situación y aún así continuaba practicando con el péndulo. Le preguntaba sobre hechos futuros y se cumplían. Luego hice un curso de cartomancia ya con el conocimiento adquirido le leí las cartas a una joven, luego de eso me sentí peor por no haberme protegido. Comencé a desesperarme. Un lunes, haciendo unas diligencias en el centro de Caracas se me ocurrió entrar en la Iglesia de San Francisco de Asís y caminando dentro de ella una señora se me quedó mirando y me dio una hoja la cual contenía una oración a Santa Clara. No tenía idea quién era, me fui a mi casa y la leí, ésta era una novena, muy sencilla. La primera noche oré un Padre Nuestro y seguido de esto realicé la oración a Santa Clara como indicaba la hoja, vi en mi mente nubes que se despejaban y salía un sol para mí. Me sentí en paz y tranquilo, es mas, me sentí mejor que como estaba antes de practicar con el péndulo por primera vez.

Con esta historia quiero dar a entender que la oración es importante, pero no una oración larga y de memoria. No. La oración que digo debe ser sencilla y de corazón porque Dios siempre está para todos. Dios es de todos. Todos somos sus hijos y Él no abandona. Estoy seguro que esta experiencia que he tenido la habrán vivido otros.

La oración abre canales de Luz, pero como dije, debe ser de corazón. La palabra “orar” proviene del latín orare la cual significa hablar, parlar. Hablar con Dios. Búscalo, Él está en ti.

Aunque dejo la siguiente observación, la oración es importante, mas no lo primordial para ascender como espíritu porque el Padre quiere que nos amemos los unos a los otros, que estemos allí para alguien, que ayudemos, que seamos solidarios, que demos apoyo, que escuchemos, que demos amor. No es ser un mártir, no, es sólo compartir y dar. Tampoco es sacrificarse, pero si estar para dar comprensión. Eso es todo.

Siempre hay que hablar desde la experiencia, viví eso y es un placer para mí siempre dar enseñanza. Ora, busca al Supremo porque Él está para ti y da amor. Mucha luz para todos. 

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