La capacidad de elegir


14 de octubre de 2016

Ensayo de Jam Pierre Narváez.


Elegir, lo único que hacemos es elegir. En nuestras vidas, en las circunstancias en que nos encontremos, siempre tenemos a disposición la capacidad de hacer algo, de tomar una decisión. Ahora voy más allá. Desde hace más de diez años he leído y estudiado sobre temas esotéricos y espirituales, en todos los artículos y libros que he encontrado en mi camino lo dicen: los espíritus deciden donde estar, donde nacer, quienes serán sus padres y las circunstancias en las que se desenvolverán.

No hace mucho dude de esta idea porque pensé, mediante de una meditación y observación a la naturaleza, que la vida siempre busca continuar reproduciéndose. Esta busca, como si fuese una orden, continuar sobreviviendo ante cualquier situación. Los animales y las plantas siguen con la dinámica de vivir. Y hasta llegué a pensar que entrar a este mundo no es más que un dictamen del destino, del universo, del karma, de la vibración o como lo quieran llamar, pero que no era por elección. También puede elucubrar la idea de que en ciertos lugares del planeta, los cuales son hostiles y la vida muy dura, nacen personas todos los días y sufren las penurias que en esos sitios imperan. Me pregunté a mi mismo: ¿Cómo una persona puede elegir vivir en esa situación, en esa realidad? Hasta me convencí de que la naturaleza espiritual, por llamarla de alguna manera, nos empuja a entrar a la vida terrena a experimentar situaciones para poder aprender y corregirnos.

Pero luego reflexioné y me vi a mi mismo, qué hago y a dónde voy. Eso no me lo puede decir nadie, salvo yo mismo y aunque tenga capacidades mediúmdicas, todo lo debo buscar por mí. Nada llega sólo salvo por dharma, porque en verdad te lo merezcas. No eres una cosa que está a la deriva, no eres un objeto vano el cual es usado para ir de aquí a allá. Eres alguien y vales mucho y por eso puedes usar, cuando quieras, un gran regalo el cual es elegir. Siempre puedes elegir. No importa qué. Nada es obligado, nada.

Te equivocaras, pero podrás elegir si continuar en el error o no. Podrás ser miserable, pero puedes elegir seguir estando así o no. Elige, revísate y vuelve a elegir. No hay otra cosa que puedas hacer.

Estamos acá por algo, para crecer, para aprender, para disfrutar y para servir. Cada quien tiene su proceso y cada quien debe vivir para saber que lo que digo es verdad. Pero todo debe nacer de tu capacidad de elegir. Entramos a este plano porque lo decidimos hacer. Nada nos obliga, nada nos trae salvo por nosotros mismos. La vida terrena es de un rato, pero vale la pena. He estado en este mundo muchas veces, lo sé. Confieso que me equivoqué, pero me alegro porque así sé que no soy dueño de la verdad salvo de la mía gracias mis experiencias y eso me empuja a seguir buscando.


Elige, es lo único que puedes hacer.

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